| Puros Cubanos
Cuando hablamos de habanos, hablamos de una de las más conocidas y legendaria maneras de fumar. Existen no menos de 42 figuras y tamaños de habanos fabricados artesanalmente, y algunos nombres se utilizan para denotar a ciertas vitolas en varias marcas de habanos, aunque sus dimensiones no sean iguales.
Existen doce marcas clásicas de habanos que denotan los mejores sabores. Y cada una de éstas con su propia personalidad, tradición e historia.
Cohiba es una de las marcas que se dedica a la fabricación y comercialización de habanos desde 1968 reservada para uso diplomático. Pero a partir de 1982 comenzó su expansión tras la venta al público en general con tres vitolas: Lanceros, Coronas Especiales y Panetelas. Ya en 1992 lanzó las cinco vitolas de la Línea 1492: Siglo I, II, III, IV, V todos con sabores medianos. Mientras que la Línea Clásica de Cohiba cuenta con habanos de sabor mediano a fuerte.
La marca Monte Cristo de sabor mediano a fuerte, fue introducida en el mercado en 1935 por la fábrica H. Upmann. El sabor distintivo de ésta marca ha deleitado a los fumadores y por ello ha logrado reinar por más de dos décadas como el más popular de los Habanos.
Romeo y Julieta es otra de las marcas más conocida a nivel mundial, pero que actualmente tiene mayor popularidad en Gran Bretaña. Fue fundada en 1875, y a partir de 1903 se desarrolló y creció con fuerza cuando su propietario tomó la iniciativa de crear anillas personalizadas para jefes de Estados, monarcas y celebridades de la época.
Estas son algunas de las marcas reconocidas a nivel mundial, pero existen otras como Bolivar, Fonseca, Punch que son de un alto consumo por los amantes del tabaco.
Hablar de Habanos entonces es hablar de todos los tabacos (o puros) en los que el 100% del Tabaco que los componen hayan sido cultivados en Cuba. Y la calidad del mismo resulta de la unión de 4 factores: el suelo, variedades del tabaco negro cubano, el clima y por sobre todo de la sabiduría de los campesinos y torcedores que trabajan en la fabricación de los habanos.
Por:
Belén Galán
Fotografía:
eleconomista.es
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